lunes, 1 de agosto de 2016

Cierres que no conocemos


Cuando terminamos una pieza, en concreto un pendiente, tenemos que optar por uno de los  diferentes cierres.

En función del modelo, peso y tamaño adaptamos uno de los que más nos gusta de los que  describimos a continuación.

                                      Cierres de presión



Es el más socorrido y conocido.
Utilizado tanto en los pendientes de plata como en los pendientes de oro, sujeta con una tuerca el pendiente a la oreja.
Es seguro en tanto que se puede apretar la tuerca.

                                           Cierres de Rosca
También conocido como tornillo.
Se usa sobre todo en piezas realizadas en oro.
La rosca puede diferir en cuanto a los milímetros del perno por lo que no vale cualquiera.
Generalmente se usa para pendientes pequeños .
El tornillo es enroscado en el perno y sujetado por el lóbulo.

Si no disponemos del calibre exacto o se ha gastado el pendiente, podemos recurrir a este tipo de roscas, con interior de caucho.

Cierre de lengüeta

Se utiliza como el de presión y ayuda a sujetar la trasera del pendiente al perno.
La solapa hace que se disimule las imperfecciones en las orejas desgarradas o mal perforadas.
Cierre de gancho



Su forma curvada facilita el ensartado en el lóbulo.
Es muy común y simple, a la par de cómodo

Cierre de palanca.


Parecido al cierre de gancho en cuanto al aspecto final, se apoya en una palanca  que se abre y cierra con facilidad.
Son seguros y cómodos de llevar.

Cierre omega.




Se diría que es el cierre seguro por excelencia.
Se asegura a la oreja atravesada por un perno y se asegura a la oreja con una pinza en forma omega de la cual recibe su nombre.
Son apropiados para pendientes grandes y de colgar.

Cierre de pinza


Cómodos a la hora de poner y quitar.
Cierre que no precisa perforación.
Se sujeta a la oreja gracias a una pala plana que se mueve como una bisagra

Cierre catalán.
Muy usado desde la antigüedad por su seguridad.
Lleva una muesca a la que se encaja perfectamente la palanca

Cierre de doble posición



.
Solo lo encontramos en los pendientes clásicos.

Se colocan en el lóbulo,de atrás para adelante, encajandolo en una pequeña vuelta.